¿Por qué hemos de aumentar la verdadera importancia de los actos humanos? Preciso es que la bola del Mundo gire incesantemente sobre su eje, y que todo el género humano dé con ella constantes volteretas. Es necesario vivir y morir, hacer el amor, pagar nuestras contribuciones y dirigir nuestras velas según el capricho del viento. Los reyes nos gobiernan, los médicos nos asisten con su charlatanería, los sacerdotes nos adoctrinan y nuestra pobre vida se pasa poco a poco. He aquí un soplo, una huella de amor, una gota de vino, una leve sombra de ambición, un ensueño de gloria, de combate, de devoción y en fin, de polvo...
L.B
martes, 24 de septiembre de 2013
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