martes, 24 de febrero de 2009

más americanismos


No; no sabemos qué hondos desapegos llevamos con nosotros y que tal vez mal juzgamos, pues bien pueden ser desapegos impropios en los hijos solares (Apolo) pero tal vez no en nosotros, frutos del ''error'', de un sino nocturno y regalado. Quién sabe qué levedad lleva consigo ese tiempo, esa Mnemosine o temporalidad que heredamos. Y al decir tiempo se habla de vida y muerte. Vida de vigilia y recato que tal vez no produzca tumbas graves y densas, mas que se levanten apenas como saludos para reiniciar nuestra gratitud o gracia de un pasado.
Un modo propio de temporalidad es a su vez un diseño de la muerte que se asume y la muerte que va configurando el pasado. Puesto en trance en ese filo de pura temporalidad de vigilia y recato, en ese paso que acaso busque con su torpeza más la graciosa liberalidad del andar que el aplomo - otro fundamento del pie - de suerte que venimos por otro camino ya no a ser hijos de la Proeza sino nietos de ella. Así, la extensión, el andar, reconoce nuestro paso y con ello la filiación más que la genealogía, este modo de andar que tal vez lleve en sí lo extenso y no el recodo : el horizonte de una cima inalcanzable y nevada o de una pampa ilimitada sin una sola vertical o este conjunto aparentemente homogéneo, pero siempre distinto, de las selvas nunca vírgenes y de nuestros cielos, que nos son aún desconocidos, porque no conocemos nuestro mar interior, del que hablaron Oviedo y nuestro Ovalle; y de este otro inmenso mar que nace junto a nosotros como este mar que nos yace ignorado: el Pacífico. Vocación y llamado. Un mar por otro. De un mar al otro.
La estrofa con un vago fondo melancólico que puede sonar a evocación más que a admiración y con ello destila una sutil tristeza que a modo de antiguos peanes nos canta nuestra condición de hijos de América: desapegados, no solares, en el peligro, al par que en el encanto mismo de quien es regalado, aún, en la forma inusual de levantar un pasado.


¡oh desapegos que uno mismo ignora
antiguas gentes nocturnas
a quienes el peligro abre sus ofrendas
y la primera tumba inútil
donde con gracia
comenzar otro pasado!


G. Iommi. Introducción al primer poema de Amereida (pa variar)

yo también me pillo en desapegos que no me confieso

lunes, 23 de febrero de 2009

se busca


ya po lete, subete una partitura que sea

jueves, 19 de febrero de 2009

esto es cosa que sofoca

una lectura matutina del diario me escupió esto

''Uno de los pocos valores que están en alza durante esta crisis son aquellos que nos acercan a Dios, la fe y la oración. Lo anterior no es la tesis de un predicador ni de un salvador de almas. Lo dicen las últimas encuestas sobre religión y la debacle económica: según informó la revista New Scientist en su última edición, durante los periodos de depresión financiera las iglesias evangélicas de Estados Unidos aumentan en un 50% su número de feligreses. Y un reporte de la iglesia anglicana confirmó recientemente esta tendencia, cuando informó un incremento de 28% de las visitas en su sitio de plegarias por internet.
¿Por qué recurrimos tan facilmente a Dios? La capacidad del ser humano de creer en una fuerza divina ha intrigado a la ciencia desde siempre. Hasta el momento, la teoría mas aceptada es de corte antropológico. Las religiones surgen como una adaptación evolutiva que facilitó la sobrevivencia de nuestros antepasados. Una creencia compartida otorgó cohesión social a las tribus para cooperar en labores como cacería y recolección de alimentos, y así superar a otros grupos. Y esto bastó para que la idea de una divinidad permeara sociedades y generaciones.
Pero con el debate que se inició en algunos paises como Estados Unidos, cuando se enfrentaron creacionistas y darwinianos, surgieron nuevos enfoques. Hoy, la ciencia tiene una explicación que puede ser más sorprendete: la idea de Dios es un sello distintivo que viene con nuestro ADN. Se aloja en nuestra arquitectura mental. El cerebro está programado no sólo para pensar, sino también para creer en fuerzas que van más allá de lo material, de lo posible, de lo que es lógicamente comprobable''

plop
para reirse o llorar.

la tercera, tendencias. S. Urbina y S. Lira los geniales periodistas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Grandes Existos de Juancho Polo

Juancho Polo Valencia para descargar

http://www.mediafire.com/?9zban105cui

Hay un Instante...

Hay un instante del crepúsculo
en que las cosas brillan más,
fugaz momento palpitante
de una morosa intensidad.

Se aterciopelan los ramajes,
pulen las torres su perfil,
burila un ave su silueta
sobre el plafondo de zafir.

Muda la tarde, se concentra
para el olvido de la luz,
y la penetra un don süave
de melancólica quietud,

como si el orbe recogiese
todo su bien y su beldad,
toda su fe, toda su gracia
contra la sombra que vendrá...

Mi ser florece en esa hora
de misterioso florecer;
llevo un crepúsculo en el alma,
de ensoñadora placidez;

en él revientan los renuevos
de la ilusión primaveral,
y en él me embriago con aromas
de algún jardín que hay ¡más allá!...


"Aseguran algunos que el nombre de Juancho Polo Valencia (el de Alicia adorada), con el que se le conoció siempre, le había sido puesto por asimilarlo al poeta Guillermo Valencia."

Info extraída de http://purayuca.blogspot.com/

S.

domingo, 15 de febrero de 2009

Tan breve, y tan intenso

Se pelean en mi mente

En mi mente el orgullo y el querer
se pelean
una guerra sin cuartel
donde no existe la muerte
sólo existe una mujer

Camarón de la Isla
Tarantos


viernes, 13 de febrero de 2009

El Malino

"Francisco Moscote , un campesino natural de Galán ( municipio de Riohacha, La Guajira) , nacido el 24 de abril de 1880 ondearía la bandera de la primera gran gesta de un acordeonero cuando un día, en su camino veredal entre Riohacha y Villa Martín (Machobayo) se topó con un acordeonero cuyas cualidades interpretativas, para Francisco , distaban de las limitaciones terrenales . Un espontáneo duelo entre los dos solitarios digitadores serviría para que Francisco confirmara sus sospechas : estaba ante el mismísimo diablo. La astucia del guajiro selló con gloria esta piqueria : tocó en credo al revés , el maligno buscó excusas para rehuir la contienda para desaparecerse por siempre .

La memoria oral colectiva fue tejiendo sus adaptaciones y exageraciones en esta historia en la que la magia del acordeonero vallenato supera hasta las mismas fuerzas sobrenaturales ; de la leyenda el camino al mito se hizo corto , ningún otro acordeonero alcanza la dimensión mágica de Francisco “El hombre” aunque surjan otras versiones de encuentros con el diablo encarnadas en músicos como Francisco “Pacho” Rada (que el mismo se encarnó de desmentir ) y Pedro Nolasco Martínez. Este último acordeonero nacido en El Paso , cuenta en su canción “El maligno” sobre su encuentro con un extraño ejecutante al que venció con la misma formula de Francisco Moscote . La versión de este canto reproducida por su paisano Samuelito Martínez expresa :



Eso es cosa que sofoca
De tarde o de mañanita
Eso es sofoca
De tarde o de mañanita
Me encontré con el maligno
De El Paso pa’ La Ceibita
Me encontré con el maligno
De El Paso pa’ La Ceibita
Pero na’ me ocurrirá
Que viene el Diablo a tocá
Le rezo el creo y se va
Y un padrenuestro na’ ma’

"

----------información extraída de http://abelmedina.blogspot.com/---------




ESCÚCHELO IMPERIOSAMENTE !!!


S.

viernes, 6 de febrero de 2009

acerca de blabla

Pero, respecto a la lengua en cuanto tal, hubo otro modo, realmente mítico, de considerar la palabra. Las sílabas de la palabra griega - se nos enseña - tienen una duración propia, establecida desde siempre e independiente del estado afectivo circunstancial del que habla. Una ley objetiva y propia del idioma y que le da una rigidez particular. Por ello - se explicita - en el idioma griego, antiguo, el ritmo surge de su estructura un espíritu se nos aparece y que no depende de nuestra voluntad. Las palabras - se nos dice - están regidas a manera de esfinges. Se agrupan como piedra de mosaico. Forman figuras estáticas, no puede establecerse comunicación entre ellas y nosotros, no es posible refundirlas en una unidad del sujeto. El idioma griego es una lengua de máscaras, no se asemeja a la expresión facial viva... el idioma griego es una presencia como la máscara en la tragedia griega... A esa palabra le es ajeno el pathos condicionado por el contenido que a menudo se inflitra en el discurso. Ese hablar rígido contiene el ritmo estático de ''tiempo cumplido'' algo de inmodificable que asusta pero justamente, por eso, se presenta también con carácter liberador. Ese hablar crea la realidad al nombrarla. Estas palabras pueden ser dichas con admiración. Querer declamarlas expresivamente en el sentido occidental sería disminuirlas. Lo que está presente en el verso griego es el destino mismo, es el dios y éste no debe convertirse en una oscura declaración humana. El hecho de que el verso no sólo sea idioma sino también música en sí mismo, sin que nada deba añadírsele para lograrlo, sólo puede radicar en la circunstancia de que el idioma no es únicamente ''idioma'' en el sentido habitual sino que posee además un atributo musical particular. Y por eso exige a su vez el dominio del movimiento corporal: la danza. Thesis significa bajar el pie; Arsis, subirlo. Y esas son las designaciones del pie en el verso griego. La palabra físicamente realizada. De allí la Mousiké.
Por cierto que ante la viva configuración que se funda en mytho hay quienes suponen al hombre 'arrancado' (tal sería la condición humana) del ritmo cósmico y arrojado a construir y reconstruir dede esa su 'impropiedad' la 'propiedad' de rythmos.

extracto de Introducción al Primer Poema de Amereida, Godofredo Iommi.
una donación R.

martes, 3 de febrero de 2009

aporte


una señora me dijo un dia

'' no hay que olvidar,

que no somos seres terrenos teniendo una experiencia espiritual,

somos seres espirituales teniendo una experiencia terrenal ''.

de ahi se deducen muchas actitudes.

R