domingo, 18 de enero de 2009

pirámides nostálgicas


es el choque cultural más grande que tuve - me decía
cuando la gente en los semáforos aprovecha
los segundos para prosternarse.
un mundo entero dedicado a la alabanza.
y cuando, cinco veces al día, la ciudad
se vacía. se vacían las calles recovequeadas,
se vacían los mercados bulliciosos,
se inmergen todos en un silencio desaparecido,
para quedar solamente el canto
-¿armónico?-
del mujaidin en trance
de lo alto de la torre.
otro mundo entero.
y cuando notó una herida
en la frente de su guía, y le preguntó
cuál había sido el accidente, y éste
respondióle (sorry pero amo esa conjugación)
que era un cayo
que le había salido de tanto
frotar la cabeza contral el pavimento
-se me nota mucho? remató
-mmm... nooo, pasa piola, no te preocupís.
le dijiste
juntando las manos con tu sonrisa burlona,
y cuando viste su cara de desilución,
ahí entendiste, hernán culiao,
la profundidad de su fé
islámica.
puta
qué no daría por repetir la conversación..

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