miércoles, 17 de diciembre de 2008

Nasa Kuv', entre lo primitivo y occidente


"Ese coraje, igual que el alma de la candela, nos une y mantiene en todo lugar fieles al pensamiento transmitido y heredado desde el momento mismo que inició la formación de este nuestro mundo…"[1]. Es así como Inocencio Ramos, de la producción ejecutiva de Tierra Adentro, nos introduce la mirada con la que el pueblo nasa (páez), originario de el interior de Cauca, entiende el mundo que lo rodea. Y es con ese mismo coraje, que nos adentraremos en el intento de unificar lo que percibimos de las grabaciones existentes del nasa kuv' (La música de la gente, la música de los páez), con tres partes del posible desglosamiento de lo que entendemos por: "estética de la música".
Sin embargo, la contradicción salta a la vista rápidamente, pues en el marco teórico expuesto de este tipo de discusiones, pareciera que se nos presenta un caso de música étnica, música de mundo, o como los grandes sellos discográficos llaman "world music". Pero para no caer en ninguna generalización, estudiaremos primero este pueblo como si estuviera en su estado original primitivo, interpretando lo que varios han llamado: "música pura", pues cabe destacar con respecto a lo mismo, que "ningún aborigen (nasa) vivió nunca en América, ellos vivían en el mundo, en el universo. America la inventa Europa."[2]
En una segunda parte, relacionaremos las indagaciones anteriores con las distintas formas reconocidas en el ámbito de lo que podemos llamar música clásica y contemporánea.
Finalmente, trataremos de entender como se puede concebir esta música en el mundo actual donde se da cabida a la tecnología, que puede imperar tanto en el ámbito del auditor como de los mismos músicos intérpretes de esta cultura.




Los nasa son un pueblo que se encuentra actualmente cercano a los Andes colombianos, y a lo largo de los últimos siglos, han tenido que migrar numerosas veces como causa de condiciones climáticas y políticas. Su cultura y cosmovisión se vincula estrechamente con la agricultura, y la ganadería, algo que para mi se repite en la mayoría de los pueblos originarios, y es probablemente la razón por la cual nosotros los occidentales llamamos "cultura", haciendo alusión a "cultivo". ¿Habrá sido un afán de relacionarlo precisamente con la tierra? No pareciera ser lo contrario, pues todas las ceremonias o rituales nasa, buscan comunicar al humano con las divinidades por medio de festividades que suplican la armonía durante los ciclos anuales, ciclos de vida personal, o ciclos de trabajo y vida comunitaria. Jaime Donoso Arellano nos expone aquello de la siguiente manera: "Si imaginamos la vida del hombre primitivo, no será difícil entender que su asombro frente a una naturaleza incomprensible, pavorosa cruel y generosa, lo lleve a "deificar" su entorno. La naturaleza entera es un conjunto de divinidades de la tierra, del aire, del fuego, del agua. Vincularse con esos dioses, para agradecer o suplicar, con algún tipo de lenguaje, será un asunto de supervivencia."[3]
Y al decir comunicación, estamos también haciendo alusión a lenguaje. ¿Se tratará en este caso de lenguaje musical? Para Gino Stefani, es una realidad que puede dividirse como consecuencia de un trabajo material, o como consecuencia de la intención de otorgarle a este un contenido dominado por las convenciones sociales. En su texto Comprender la música, especifica claramente, que sus conjeturas son "especialmente" aplicables a la música clásica, aunque cabe preguntarnos ¿En qué podríamos diferenciarlo de la música de nuestro caso? Los nasa kuv', más que otorgarle un valor estético a los "conjuntos heterogéneos-altura, duración…-", valoran en el lenguaje la necesidad de naturalización, es decir, imitar musicalmente lo más cercano a su percepción: el sentido que adquiere la sonoridad de todo lo que está animado tanto por las acciones cotidianas, como por el fenómeno natural. Para el primer caso, tendríamos por ejemplo, la coherencia que genera una repetición prolongada en la maceración del maíz, o en la fabricación de herramientas[4]. Y para el segundo caso, tendríamos por ejemplo cosas tan evidentes como el ritmo cardiaco, el impacto de un trueno, o el ímpetu de la lluvia, en un contexto donde aflora el asombro entre el hombre solitario (¡tan!) asimétrico de las fuerzas que están fuera de su alcance. Pero el solitario, se halla acompañado de una comunidad, que inspirada por el temor, crea mitos, creencias, y rituales, en el intento de buscar la asimetría perdida, y encontrándola en lo que Stefani llamó "contenido".
El vocabulario usado para poder explicitar lo anterior, no se aleja mucho de la arquitectura: simetría, asimetría. Y es precisamente ese rubro el que vincula de manera más intuitiva, desde una perspectiva ajena a esas realidades impalpables (son tiempos primitivos), la indiscernibilidad entre el Entorno-Hombre, Realidad-Cosmovisión, o Espacio-Música. Pero entonces ¿de qué estamos hablando si el carácter temporal de la música pareciera diferir (para nosotros los occidentales contemporáneos en nuestra búsqueda por la autonomía musical) de las sustancias espaciales? Para Rowell la fórmula es la " La música es arquitectura en movimiento", y para Goethe " la arquitectura es música petrificada". Y con un esquema más crédulo, Stefani no lo descarta, observando que en nuestro lenguaje musical tenemos la tendencia de expresar en términos espaciales las percepciones musico-sonoras del tiempo: Altura, grosor, textura,,, etc. Incluso, esto se reafirma en la necesidad imperiosa para muchos de impregnar negro sobre blanco, lo que se plantea temporalmente[5].
A mi criterio, lo que hemos hecho en el desarrollo de lo anterior, es intentar analizar las motivaciones que forzaron la adquisición de sentido que adoptó el fenómeno sonoro en estas comunidades muy relacionadas con la tierra. El nivel del análisis se trasladó (inevitablemente) a las referencias que podemos hacer desde el alejado mundo en el que vivimos con respecto a ellos. Así, hemos conciliado lo que nosotros podemos distinguir, con lo que es probablemente para los nasa algo evidente. Incluso me atrevería a decir, que para ellos no es una "evidencia", es más bien una "realidad". La diferencia radicaría en que una evidencia sería ser espectador del puente que une lo palpable (el espacio), con lo intangible pero no imperceptible (el tiempo), mientras que la realidad sería, una vivencia donde los rituales y la experiencia musical se explican por sí mismos (son autónomos y no autóctonos[6]) y se entenderían sólo desde su estado primitivo.

La necesidad espiritual de mantenerse ligado de manera respetuosa con el entorno, es un tópico que encontramos incluso en los estereotipos que nos muestran las producciones de Walt Disney " Pocahontas". Sin embargo, sería pertinente destacar que estas banalizaciones, más que insulto a lo sagrado, es un temor que homogeniza las insignificantes realidades de los tercer mundistas, de tal manera, que la hegemonía de lo que se entiende como particular se subordina al poder comercial. El nasa, para hacer su flauta primero consulta al médico tradicional, luego sopla aguardiente pidiendo permiso a la montaña para indagarla. Finalmente el fabricador dice: " Regáleme cañas, que necesito para cortar", de lo contrario la flauta se daña, y la tempestad puede bajar desde el páramo de las montañas y acabar con los cultivos de maíz y frijol. Y he aquí la aparición de un "valor" más de lo que entendemos por música ¿Cómo igualar el valor del material con el que se interpreta, tanto como la música que se desprende de él? Podríamos preguntarle a Rowell si le agregaría esto a los valores listados en el capítulo donde los expone[7].

En este afán de mantenernos con el debido cuidado de lo que estamos diciendo y lo que estamos exponiendo, es necesario afinar nuestro estudio matizando el género de la nasa kuv' (música de los páez). En efecto, su música se llama bambuco, y ha sido reconocida y usada como la música representativa de la identidad autóctona colombiana. Sin embargo, tanto los instrumentos como el mismo género bambuco, es variable de región en región, y puede aplicarse una taxonomía compleja que ha mutado a lo largo del tiempo. Esta es una de las razones por la cuál el uso de este grupo étnico como forma de referencia para las demostraciones de nuestro ensayo, es simplemente una aproximación. El nasa Lisandro S'owi dice " la música de ellos es diferente a la nuestra", lo que corrobora nuestra observación anterior, y además nos muestra de manera evidente, las relaciones interculturales que influenciaron la música "bambuco" que escuchamos actualmente, por el simple hecho que el nombre de este músico se conforma de una doble identidad: Un "Lisandro" occidental y un "S'owi" nasa.


Hay un proverbio anónimo del mundo musulmán que dice "La flauta en su llanto melódico, busca volver a ser cáñamo, así como nosotros los humanos queremos volver al regazo de Allah". Y es justamente esa alusión la que nos permite preguntarnos acerca de nuestra ubicación en el mundo de hoy, pues ya estamos bastante lejanos de esa idealización de un mundo prácticamente inexistente geográficamente, y aún más lejanos desde el punto de vista temporal. Claramente, se puede distinguir de aquella naturalización desarrollada anteriormente, un concepto que podemos llamar nostalgia. Quizás hemos caído en el tópico literario de "cualquier tiempo pasado fue mejor", pero Cervantes nos lo enuncia con tino y sabiduría: "Dichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron el nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío. "[8]
En el mundo de la música clásica, y más precisamente en la ópera donde se introdujo la combinación instrumental con la verbal, las temáticas están frecuentemente relacionadas con el pasado que sentó los pilares de la cultura occidental: la mitología griega y romana. Por ejemplo la ópera Dido y Eneas de Henry Purcell, y más precisamente en " El lamento de Dido", se narra un episodio que es propio de la parte más dramática de la epopeya romana: frente al abandono de Eneas, Dido quiere suicidarse, y mientras lo hace dice " así, así gozo irme a las sombras". ¿Pero donde estaba Eneas? Eneas lucha por vencer el caos marino, tratando de llegar a Italia. El sueño lo vence, y cae de su navío. Para Godofredo es a partir de ese momento que "Eneas flota ya sin piloto, a la deriva, abandonado, a la ventura, en medio del mar. Es el máximo extremo de la errancia, el límite. Allí no queda más que recrear o desaparecer. "[9]¿Es lo que habrán sentido nuestros queridos personajes, los autónomos primitivos que se encontraban solos frente a un universo perfecto, impredecible, y natural? Sería una aberración hablar en este momento de nuestros personajes colombianos intérpretes del bambuco, pues la geografía y la taxonomía surgió a partir del choque entre continentes. Sin embargo, no se trata de descalificar esta realidad, más bien, tratar de reconocerla como parte de nuestras inspiraciones de un pasado ideal. Y porque no, dentro de una moldura respetuosa, usarlas en la música tal como nosotros la entendemos.
Por otra parte, podemos relacionar la música clásica y la música tradicional nasa con una observación que hace MacIntyre "To enter into a practice is to enter into a relationship not only with its contemporary practitioners, but also with those who have preceded us in the practice"[10]. Es decir, tanto los músicos clásicos como las generaciones actuales nasa, son hijos de una tradición cultural que se despliega en el nicho mismo de la educación musical.

En el mundo de hoy, no se pueden obviar las influencias que tienen las tecnologías. La grabación, es una de las más sorprendentes. No es casualidad que una persona joven, habitando en el extremo mundial opuesto a Colombia, sea capaz de ser partícipe de la envoltura del fenómeno sonoro que produce la nasa kuv'. Compartir la música a ese punto, parece ser algo completamente inofensivo, e incluso meritorio de un elogio inversamente proporcional a las catástrofes que pueden generar ese mismo uso de las tecnologías de la información en el control del individuo. No obstante Glenn Gould aborda el problema de manera más pesimista: "en las últimas décadas la interpretación de la música ha dejado de ser una ocasión que exigía una escusa y un esmoquin; ya a la que se lo otorgaba una devoción casi religiosa; la música se ha convertido en una influencia que lo impregna todo en nuestras vidas y a medida que aumenta nuestra dependencia a ella, nuestra reverencia a ella, en cierto sentido, disminuido"[11]. Pero creo que la música no ha perdido el respeto a lo largo del tiempo. Si bien es cierto que en un pasado lejano y hasta uno no muy lejano, el respeto hacia la instancia musical era considerable, actualmente su dilución ha disminuido su concentración inicial, pero en la misma medida que ha aumentado su volumen. Por lo tanto, la esencia de la música se conserva intacta. Lo que si ha cambiado es la forma. Y es precisamente ese el valor que rescato: aquel que nos pone y dispone en un mismo respeto, pero con un propósito distinto. Claro queda entonces, que la música pura y primitiva, sólo puede entenderse desde su propio entorno, y a nosotros no nos queda más que respetarla y añorarla como forma de inspiración de lo propio.




Para concluir, y siguiendo el hilo de lo dicho en el último párrafo, creo intuir lo que realmente sucede. No podemos dejar de tener en cuenta que el espíritu crítico es la única manera de discernir aquello dañino para con el respeto musical. Es así como criticamos todas aquellas perversiones que pueden lograr los intereses comerciales que ya evidenciaba Cervantes en el Quijote. Sin embargo, tampoco podemos entrar en el pesimismo forzado, pues ello sólo contribuirá a cegar nuestra inspiración, en pro del desarrollo artístico, y en pro del desarrollo del propio espíritu. Así, logramos distinguir dos grandes visiones de la música como tradición: primero que estamos vinculados desde un origen con nuestro entorno directo (aunque ese entorno también sea el mundo cibernético del habitante al extremo del mundo de Colombia). Es decir, aquel personaje nasa que hace muchas generaciones fue un hombre de barro, pues recogió parte de su entorno para formar su identidad musical y cultural, y fue capaz de expresar con barro las emociones vinculadas con la percepción de ese mismo material, es el mismo hombre (¡pues seguimos siendo hombres!) que existe hoy en día, pero en forma distinta, probablemente en un formato de hierro en la época de Cervantes, o en formato de plasma líquido en nuestros tiempos. En nuestra calidad de seres sensibles al entorno, somos también conciente o inconcientemente partícipes de interrelaciones sociales, que nos remiten permanentemente a nuestra tradición y origen. Se desprende entonces la segunda visión: La nostalgia de un pasado ideal, que por cierto sigue siendo motivada por la fuerza de lo desconocido y que se compara a nuestra permanente necesidad de comunicarnos con lo divino por medio del lenguaje musical.

"Nuestros sabios los the wala, gracias a su capacidad sensoperceptiva, se comunican con los ks'a'wy es así como logramos el carrizo o resto de materiales para construir nuestras flautas y tambores.
Sólo bailando y trabajando felizmente según nuestras leyes nasa, damos vida al universo- ¡¡¡¡¡¡¡¡Es nuestra razón de ser!!!!!!!!"
[12]




BIBLIOGRAFÍA

Inocencio Ramos. Carátula de "Nasa Kuv'", Presentación.
Godofredo Iommi, Eneida-Amereida, Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de arquitectura, UCV
Jaime Donoso Arellano, Introducción a la música en 20 lecturas, primeras páginas.
Cervantes, Don Quijote de la Mancha, I, 11
MacIntyre, Nicholas Wolterstorff, The Work of Making a Work of Music, p 109
Glenn Gould, Las perspectivas de la grabación


[1] Inocencio Ramos. Carátula de "Nasa Kuv'", Presentación.
[2] Godofredo Iommi, Eneida-Amereida, Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de arquitectura, UCV
[3] Jaime Donoso Arellano, Introducción a la música en 20 lecturas, primeras páginas.
[4] Desde el punto de vista antropológico esta acción sería uno de los grandes pasos que aleja el hombre pensante del animal
[5] El pentagrama
[6] Entiendo por autóctono una connotación menos representativa, pues se insinúa como la simple mirada de un turista que toma la foto y no vive lo que aparece en ella.
[7] En su libro Introducción a la filosofía de la música.
[8] Cervantes, Don Quijote de la Mancha, I, 11
[9] Godofredo Iommi, Eneida-Amereida, Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de arquitectura, UCV
[10] MacIntyre, Nicholas Wolterstorff, The Work of Making a Work of Music, p 109
"Comenzar a practicar es comenzar a relacionarse no solo con los practicadores contemporáneos, pero también con aquellos que nos antecedieron en la práctica"
[11] Glenn Gould, Las perspectivas de la grabación
[12] Inocencio Ramos. Carátula de "Nasa Kuv'", Presentación.


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Simón.

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